Primera noche

He contactado con Romina. Ha sido un poco con pinzas, pero Oriol me mandó su dirección, y resulta que estaba en Buenos Aires por unos días, porque ella es de Mendoza.

Quedamos anoche Romina, una amiga de ella Eugenia, y yo. Cenamos en una pizzería en Corrientes y luego nos tomamos unas Quilmes en la zona del Congreso. Me moría de sueño.

Andamos por las calles desiertas, con las farolas colgadas en hilos en mitad de la calle, y de color amarillo. Me hablaron de los cartoneros, las familias enteras que viven de buscar en la basura cartones y plásticos. Se les ve por cruzando las calles con carros cargados de cosas. También me hablaron de los niños que fuman crack. Cosas bonitas.

Ellas se iban de fiesta, pero yo ya me retiré. Cogí un bus y cuando estaba dentro de mi cuenta que no sabía cuando bajarme, que todas las calles son iguales, cuadradas. Así que me bajé a ojo, y fue unas 9 calles antes. Pasé algo de miedo. Solo había algún borracho haciendo eses y gente durmiendo en las escaleras.

Pero no pasó nada y llegué bien a mi albergue, donde ya dormían las dos Israelís y pude desmayarme para terminar mi primer día en Buenos Aires,

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