Palermo

Al regresar al albergue con las pelotonas veo que son las 12, así que decido que me voy a Palermo. Ellas quieren ir al Retiro a buscar unos billetes, así que me largo solo.

Visito primero lo que debe ser Palermo Nuevo, porque hay un Palermo Viejo. Es donde están los parques, el zoo, el jardín botánico. Mucho verde: cesped, arboles grandes, arboles pequeños y lagos.

Hay una de esas grandes avenidas que tanto gustan por aquí, la Avd. Libertadores, y el cielo se corta con algunos edificios altos y blancos, de esos que dan el tono gris con el que estoy asociando la ciudad.

El barrio es de clase acomodada, se nota por ese algo que no se describir y que se esta, por ejemplo, en el Hospital Militar, pero no esta en el Fastenrath, por ejemplo, un algo que da clase a la zona. Aquí se puede traducir en calles mas estrechas, de 2 carriles, con muchos arboles, y edificios con obra vista, que por primera vez en mi vida puedo decir que dan variedad a tanto edificio blanco. Y algún edificio setentero de esos de racholas pequeñas y negra.

Me siento un rato en el parque, como el ultimo trozo de fuet, pero rapido porque me meo. Vivir con Andreas me ha trasformado, y es que todo lo malo se pega. Así que entro en el Jardin Japones, y voy directo al lavabo. Aprovecho que esta limpio.

Luego me dirijo a la parte de Palermo Viejo. Esta zona me gusta. Hay casas bajas, de colores, mezcladas con edificios altos, como setas a la sombra de los pinos. Mucho taller de reparación de coches, y bares. Como en la plaza Cortazar, a las 4. De postre un panquenque con dulce de leche.

Pateo un rato mas el barrio, me tomo un café, llamo a mi madre, y a la estación de autobuses para reservar un billete para el sábado, para ir a Mendoza, en un bus cama. Elijo la opción Suite, también llamada Ejecutivo. La polla.

Vuelvo al albergue, ya de noche, parando antes en el Portal de l’Angel de aquí, la calle Florida, para comprar unas sandalias, para la ducha, que se me han olvidado.

Esta siendo todo muy fácil, y ya sabemos que siempre me pasa algo.

Fotos de esta parte aquí.

5 Comentarios

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  1. Alex, muy bueno lo que has escrito. Lo estamos leyendo en este momento con Marguita. En realidad se lo estoy leyendo, porque desde hace dos horas mas o menos se esta armando la valija para irse a China … digo, a Valencia.
    No me había dado cuenta los pocos edificios blancos que hay en Barcelona y en Espeña en General. O soy daltónico o fuiste mucho más obervador que yo. Al menos esta vez.
    El barrio de la Boca y Avellaneda son lugares muy peligrosos. Aunque ya no te sirva de aviso.
    Muy buena la elección de irte para Mendoza. Además de vinos hay muchas otras cosas. Te recomiendo (mucho) un albergue que se llama Campo Base.
    Las fotos lástima que tardan mucho en cargarse. Se ven buenas.
    No sabes la envidia cuando contabas que comiste empanadas, milanesa, panqueques con dulce de leche, y alfajores de maizena con dulce de leche.
    Que sigas bien, seguí escribiendo. Le voy a pasar el link a mi hermana.
    Dice Marga: “Muchos recuerdos de la march y que le escribo la semana que viene (sigue armando la valija y envolviendo cosas…)

  2. En España tenemos todos los lugares del mundo posible, aunque China está un poco más abajo, donde les meten fuego a los almacenes.
    Yo me fijo en los colores de las cosas para el tema de las fotos y porque no tengo absolutamente nada que hacer, mas que sentarme a mirar y luego pasarme una hora en Internet guardando las fotos y escribiendo estas cosas.
    Ahora que se que hay argentinos a la escucha, voy a tener con moderar mis comentarios. Espero no haber dicho nada malo, porque soy de los que la cagan habitualmente.

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