Noche #62

Noche del viernes.

El día de hoy ha sido de transición. He salido de Quito para llegar a Colombia. Después del intento de robo en el bus ya no he podido relajarme ni dormir, abrazado a mi bolsa y sospechando de todo el mundo.

He llegado a Tulcán. En Tulcán un taxi hasta el control fronterizo en Rumachaca. Cola, sello de salida de Ecuador, cruzar andando un puente, territorio colombiano, sello de entrada a Colombia, cambio de dólares a pesos. Colectivo hasta Ipiala.

Desde la estación llamo a Popayán y reservo una cama en uno de los hostales de la guía. Les digo que llagaré a las 2 o más de la madrugada. Me dicen que no hay problema. Bus de Ipiala a Popayán.

En la ruta un control de los militares, todos abajo y comprobación de bolsas. Mas tarde hay que parar de nuevo. La ruta es peligrosa, es de noche, y hay que viajar en convoy, con un militar dentro del bus.

Finalmente llego a Popayán. Son las 3:30, los controles y el convoy nos han retrasado. Cojo un taxi hasta la puerta del hostal. Popayán es muy bonito, me digo Llamo a la puerta y me dicen que no hay sitio. Le digo que soy el que ha llamado antes reservando y me dicen que le han dado la cama a otro. Me enfado, le digo que entonces para que cojones existen las reservas y que he insistido en que iba a llegar tarde. No hay sitio. Punto.

Siguiendo el mapa de la guía llego a un hotel. Aquí por supuesto hay sitio. Vale 5 veces mas, 25€. El hotel es espectacular, y la habitación enorme. Pienso que sería uno de esos sitios tipo el hotel de Shanghai que con amigos recordaríamos por tiempo.

A las 4, por fin me meto en la cama, sin comer y sin cenar. Qué viaje más largo.

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