Noche #46

Noche del miércoles.

Hoy el día ha sido una espera. Al llegar a Nazca me dicen que el avión para ver las líneas sale a las 11, y me habían dicho que era a las 8. Voy a sacar el billete para Lima y resulta que sale a las 14:30, no a la noche, así que empieza el estrés de conseguir que me muestren las líneas antes de salir. Me dicen que a las 9. Me doy una vuelta y a las 9 me dicen que a las 10. A las 10 otra vez que a las 11. Me aseguran que seguro que llego al bus. Me junto con una pareja (o matrimonio) de belgas de esos que te caen bien solo porque los dos llevan las mismas botas de montaña. Los dos sonrientes, ojos azules, limpios, peinados, afeitados. Yo he viajado toda la noche con la misma ropa y huelo mal.

Finalmente volamos las líneas, en avioneta -casi que me ha gustado mas la experiencia de la habioneta que las líneas- y llego justo para coger el bus. Adiós al matrimonio (o pareja) belga, con su sonrisa.

A las 21:30 llego a Lima, tras ver la peli del banderas que es profesor de baile y Transformers. Llueve, hay humedad y estoy reventado. Voy a un hostal en Miraflores. Comparto habitación con un holandés y dos niñas (aparentan 16 años) de Inglaterra.

Por fin puedo ducharme. Sigue lloviendo, sigue habiendo humedad. Ando un poco por fuera y encuentro un KFC, así que me como una hamburguesa de pollo. Solo quiero dormir.

Al volver a la habitación las niñas duermen y el holandés no está.

Estoy desorientado, parece que hace una semana que salí de Arequipa.

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